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EcoAgricultura

Orugas Minadoras

Oruga-Minadora

Leucoptera malifoliella Costa (Minadora circular), Lyonetia cierkella L. (Minadora sinuosa), Phyllonorycter blancadella Fabricius (Minadora en elipse o Minadora punteada), Phyllonoricter corylifoliella Hubner (Minadora translúcida) son insectos del orden Lepidoptera que parasitan a frutales de pepita, sobre los cuales, sobre todo Leucoptera malifoliella, forman plagas frecuentemente.

Síntomas

Leucoptera malifoliella produce, en las hojas parasitadas, unos círculos bien definidos de 5-10 mm, correspondientes a las galerías que hace la lava del insecto en e parénquima. Ésta respeta la epidermis, y a medida que avanza en su acción se va formando una placa constituida por las galerías y los excrementos de la oruga.

Lyonetia clerkella produce unas galerías estrechas, largas y sinuosas.

La tercera de la especies, Phyllonorycter blancardella, se caracteriza por presentar hojas con orugas en su interior que presentan unas manchas con forma de elipse que por el envés aparecen abombadas, y donde se alternan puntos claros y oscuros que se corresponden con las zonas comidas por el insecto, y sin comer.

La especie Phyllonoricter corylifoliella produce unas minas visibles en la cara superior de la hojas, con un contorno más o menos circular. Cuando la mina está vieja se aprecian los excrementos por transparencia. Las hojas parasitadas suelen alabearse a partir de las zonas minadas por el insecto.

Desarrollo de estos parásitos

El desarrollo de estos insectos es bastante similar. Los adultos aparecen en primavera y hacen la puesta en el envés de la hoja. Las orugas recién nacidas penetran en el parénquima y van construyendo una cavidad o mina a medida que se desarrollan. Llegada su madurez salen al exterior y construyen un capullo de crisalidación en la superficie de la hoja o en la cavidad peduncular de un fruto. Suelen tener dos y hasta tres generaciones. Las orugas de la última generación hacen un capullo en las grietas del tronco o en las bifurcaciones de las ramas, pasando allí el invierno.

Control biológico

Un adecuado descortezado y la limpieza de los troncos, práctica cultural recomendada para destruir orugas invernales, permite al mismo tiempo la destrucción de capullos invernantes.

Por otra parte, las orugas minadoras tienen una gran cantidad de insectos parásitos, principalmente avispillas, cuyas larvas se alimentan de las orugas o crisálidas de minadoras.

En aquellas parcelas donde sean endémicos estos parásitos, o cuando el número de hojas con síntomas en el otoño anterior haya sido grande, es recomendable aplicar un específico autorizado a comienzos de primavera, después de floración

En el caso de que haya más de un 10% de hojas con galerías del parásito correspondientes al desarrollo de la primera generación puede ser recomendable dar un segundo tratamiento a comienzos del verano.

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